La frustración, en Pekín, también existe. Viene en forma de chinadas y también se materializa como un concierto imposible. ¿Perdón? Sí, ya lo sé, la introducción es algo críptica. Disculpen. Es que hoy me apetece escribir de un tema que no es estríctamente chino y estaba intentando (con poco éxito, añado) colarlo como una materia importante de análisis. Fracasé, una vez más. En fin.
Les hablaba de la frustración. En China hay millones de situaciones y momentos frustrantes. Por ejemplo, intentarle explicar a un hijo de Mao que blande unas contundentes tijeras en la mano como quieres que te corte el pelo. Y fracasar estrepitosamente, claro está. También puedes intentar llamar a cualquier organismo oficial para qué te aclaren una información que han dado ellos mismos. Y naufragar solemnemente.
Son casos verídicos, pero la frustración que me ocupa es, si quieren, más mundana, más infantil, más lamentable y, por tanto, más placentera. Un desengaño fruto de las casualidades y de las circunstancias. A lo que iba. Una sucesión de hechos:
Coldplay es un grupo de música británico. Coldplay ha sacado tres discos, a cual mejor. Los chicos de Coldplay se llevan a matar. Para salvarse, contratan a Brian Eno, el productor de U2, con el objetivo de que les renueve el invento. Eno le dice a Coldplay que pruebe y ensaye. En una de ésas, Coldplay graba a escondidas en Barcelona algunas de sus canciones. Les gusta el lugar y toman unas cervecitas en el Born, como es preceptivo.
Coldplay saca nuevo disco, con el sucinto y sugerente título de "Viva la vida or death and all his friends", que sale a la venta esta semana. Lo estrenan en Londres, que para algo son de allí. Como quedaron tan contentos con las cañas de mi ciudad y para hacerme sentir mal, el segundo concierto lo montan en plan amiguetes el martes 17 de junio en Barcelona. Luego empiezan la gira por Europa y USA. Pasarán otra vez por Barcelona y por Madrid, para regodearse en mi desgracia. Bien. Después irán a grandes metrópolis terrícolas como Amberes, Pemberton y Mannheim. Bueno. ¿Hola? ¿Sabéis que existe Asia? Sí, lo saben, pero China no les acaba de gustar. Sólo visitarán Japón. Algo es algo. Será un dineral pero valdrá la pena ¿Cuándo? El 9 y 10 de agosto. Guai. Los putos 9 y 10 de agosto son el segundo y el tercer día de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, quizás la cita más importante de la China moderna. ¿Más tarde quizás? Tampoco. Luego se vuelven a las islas hasta 2009, que como en casa no se come en ningún lado, aunque sea un puñetero 'kidney pie' inglés.
El disco está muy bien, demasiado bien, y se puede escuchar enterito y gratis aquí, lo que es un detallazo de Chris Martin y amigos. Pero eso se llama frustración.
PD: Agradezco enormemente al señor Coctelera que me deje montar el chiringuito en la ídem y no me ponga ninguna pega. Agradezco todavía más que cite y destaque en público una entrada mía de hace unos días. Lo que ya sería brutal es que escribiera mi nombre bien. Es Guillem, la e sin tilde y con m final. A mi señora madre le haría mucha ilusión.