China, país de contrastes, que dice el tópico y no voy a ser yo el que lo desmonte. El contraste también está en los precios. Partiendo de la base que diez yuanes son, al cambio aproximado, un euro, diversos ejemplos extraños:

Un consabido menú BigMac del McDonalds cuesta 17 yuanes
pero...
un rollo de papel de váter individual -es decir una sola bobina-: 10 yuanes.

Un billete de metro sencillo cuesta 2 yuanes
pero...
un desodorante cualquiera de marca occidental, más de 50 yuanes.

Una botella cerveza estándar china de algo más de medio litro sale por 8 yuanes
pero...
una botella de vodka sólo la encuentras a partir de 180 yuanes.

Curioso país.