Queridos lectores, inauguro hoy la sección denominada “Dramas Cotidianos”, que pretende recoger los problemas que causa en mi vida diaria la cultura y las costumbres chinas. Hoy, en el capítulo 1: la falta de agua embotellada en los restaurantes.
Se trata de una lacra que asola la enorme mayoría de restaurantes chinos-chinos (descartando, por tanto, McDonalds, KFC y similares), como mínimo aquí en Pekín.
Así, por ejemplo, según un estudio de mercado elaborado por mi mismo en estos quince días que llevo, cuando uno pide acompañar su comida con agua, la respuesta del camarero es una cara de incredulidad del tipo “otro-occidental-con-sus-cosas-raras” para que, a su regreso, vuelva sosteniendo un termo con un litro de agua ardiendo.
Dicen por aquí que el agua caliente purifica a la vez que sofoca más la sensación de sed. No lo sé y, sinceramente, dudo que nunca me preste a probarlo.
La cuestión es que el concepto agua embotellada –muy común, por otro lado, en los supermercados- no acostumbra a estar en los restaurantes.
Además, el buen occidental que viaja a China ha leído la guía de turno del país que, en todos los casos y de manera invariable en las primeras páginas, indica con mayúsculas y signos de admiración algo parecido a ¡OJO CON LAS DIARREAS!
Esto también ayuda a descartar la opción de pedir un refresco en vez del agua, ya que también acostumbran a contener cubitos de hielo de procedencia sospechosa y, seguramente, altamente hostiles para el estómago extranjero.
La opción del vino también es directamente descartada, pero en este caso más que nada por la infame calidad que puede tener un vino chino que se presenta bajo el poco sugerente nombre de “The Great Wall” (La Gran Muralla).
Por todos estos motivos, mantengo la teoría peregrina de que se trata de una campaña orquestada por los fabricantes de cerveza del país, que sobornan a los restauradores para que escondan el agua y obliguen al cliente a pedirse la consabida botella de 600 ml de cerveza.
La de dinero que habrán ganado los amigos de la destilería Tsing-Tao con esta tontería…
PD: El tema del agua me ha calentado la memoria. Mañana habrá un Dramas Cotidianos, capítulo 2: “Lástima que la Lógica formal todavía no haya llegado a los baños chinos”.

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