Steve Stifler es, sin duda, uno de los mayores mitos de ficción de mi generación. Así como ha habido ‘niños de la guerra’, ‘baby boomers’ y la generación X, yo formo parte de una generación todavía sin un nombre claro, aunque yo abogo por algo parecido a esto.
Fuimos los primeros en crecer con internet y teléfono móvil, nos hicimos mayores sin tener a nadie con quien poder vivir en contra y culpar de nuestros males más allá de nosotros mismos. Nuestros valores son escasos, más allá del propio hedonismo. Quizás por eso Stifler, uno de los protagonistas de “American Pie”, tiene su rinconcito en nuestro corazón.

Stifler, a.k.a. Stifmeister, a.k.a. el tío ese que sale en todas las pelis tontas americanas
Esta parrafada viene a cuento de que ayer decidí que mi cerebro debía vivir una noche sabática, así que abrí un cajón y lo dejé ahí. Del mismo lugar cogí una caja de DVD –pirata, como no- que rezaba “American Pie 6” y la puse en el ordenador.
Porque, sí, señores, la saga ya va por la sexta secuela. Manoseando películas en mi tienda favorita –por el módico precio de un euro tienes estrenos mundiales en calidad DVD-, este clásico se presentó ante mis ojos y no pude decirle que no. Sus hermanos mayores me traen demasiados buenos recuerdos.
Por aquí –para varias-, el sector audiovisual está censurado. A saber: prohibidas las películas de terror, las de misterio, las que hagan apología de las drogas, las pornográficas, las que reproduzcan cualquier atisbo mínimo de sensualidad y las que sean gravosas contra China, su gobierno y su historia. Hagan cuentas y verán que quedan muy poquitas que cumplan estrictamente la ley. American Pie 6, por ejemplo, creo que tiene todo lo malo: se ríen de los chinos, aparecen tetas y culos a raudales y sale un tipo follándose a una oveja.
Sin embargo, la prohibición legal no es impedimento para que uno puede ir al mercado negro y surtirse de su droga favorita en formato digital. La mía son las comedias adolescentes estadounidenses lamentables, empezando por Porky’s y hasta hoy. Debo tener alguna especie de disfunción en algún punto del cerebro, pero me encantan y no puedo remediarlo.
Los viejos del lugar me aseguran que China también hace comedias. Hace un par de semanas me pasaron un trocito y no entendí nada. El humor chino me es todavía muy lejano. El día que China sea capaz de sacar tonterías como Chinese Pie y que se ría el mundo entero, quizás me lo piense. De momento, sigo fiel a las americanadas.

"Nuestros valores son escasos, más allá del propio hedonismo". Hedonismo un valor ? ...... efectivament estem davant una generació dificil de catalogar !
Qui no pretén ser feliç en la vida i tenir plaers cada dia? Prou generacions han patit mil menes de repressió. Nosaltres, els primers lliures, no ens hem de sentir culpables de ser hedonistes.
Jo ho intento.
Guillem, no et sentis malament per treure't mocs i enganxar-los on vulguis, de veure pelis de merda com aquesta o d'atiborrar-te de xocolata si això et fa feliç.
Pretendre ser feliç (i fins i tot ser-ho !) hauria d'esser un dret de tothom, però d'aquí a l'hedonisme hi ha una gran distància i, si us plau, no confondre hedonisme (un tret de la personalitat, .....o d'una generació pel que sembla?) amb un "valor".
De totes maneres, Guillem, Dani...., no us sentiu malament per treure us els mocs i enganxar-los on vulgueu, sinò simplement no ho feu! - ..uig!!!.., no cal!
Sincerament, que sigueu molt feliços ara i sempre !
Guillem, no te sientas mal por disfrutar de las grandísimas comedias americanas sobre hormonas dopaminadas y rubias que nunca dicen 'no' a un revolcón. Es más, tú sabes que yo también las he disfrutado como tú, idealizando a auténticos machos del celuloide como el 'Stefmaister'.
Aun así, deberías darle una oportunidad, y muy grande, a la comedia oriental. No sé cómo se lo montarán los hijos de Mao, la verdad, pero únicamente has de acercarte a la 'isla vecina' de Hong Kong para toparte con las maravillas audiovisuales de Stephen Chow (más conocido por ser el creador de Shaolin Soccer), entre otras. Te recomiendo The Lucky Guy.
Por otro lado, los japoneses tienen auténticas maravillas como la serie My Boss My Hero, digna de recibir el atributivo 'de culto'. Y lo que no entiendo es cómo tras un año viviendo en el mismo cuchitril, nunca eché mano al maletín donde guardo SEX IS ZERO, una brutal comedia koreana (sí, has leído bien) que no es más que un American Pie, pero con rostros orientales y en un escenario de residencia universitaria surcoreana.
La comedia es simplemente brutal, mucho más animal que la saga americana, y las risas que arranca vienen desde bien lejos... Si te quedas con ganas de más, Silver Knife es otra joyita del género.
Saludos y disfrute del cine de calidad.
@mamen: el hedonismo es, ahora mismo, un valor. y está bastante arriba en la escala, lo cual no creo que sea malo. me dedido para mi, por mi y a mi propio placer, y no me va mal del todo.
@dani: be happy you to. ho necessites i t'agrada. ànims i sort, que aquests ara també faran falta.
@luis: es complicado contradecir a una eminencia del cine oriental. sí, alguna cosilla he visto y reconozco que no están mal. pero mi incomprensión a la comedia china se refiere más a la comedia china que sale en la CCTV, del estilo de Arévalo pero en chino. Y por ahí sí que no.
Com diria Manel Leon... Carpe Damm! Mira't la peli de Van Wilder Animal party.
PD: Gallo no cometis aquell error tant casual de confondre hedonisme amb onanisme... Ja que A pot contindre B i B sempre conté A.