A pocos les sonará el nombre de "Merchandise 7x". Es cierto que no se trata de una formulación muy atractiva, pero esconde detrás la marca más conocida del mundo y, si me apuran, toda una cultura. Merchandise 7x es la denominación oficial de aquello que todo el mundo conoce como "el ingrediente secreto de la Coca-Cola", la guindilla de la fórmula secreta más millonaria que el bueno de John Pemberton se sacó de la manga de su bata de farmacéutico en 1886. Grande Pemberton, grande también la wikipedia.
Esta introducción nació hace escasos segundos, cuando mis dedos toscos provocaron el chasquido de la ¿tercera, cuarta, quinta? lata de cocacola de hoy. Los Juegos Olímpicos y sus divertidos horarios elásticos de trabajo -es un decir- empiezan a hacer mella en el gremio periodístico becarial pekinés.
Quizás sin darme cuenta del todo, la lista de vips conocidos empieza a ser digna del mitómano deportivo más pajero y del mayor aficionado a la prensa rosa: Michael Phelps cayó ayer y no, no me pisó. También estaban Ian Thorpe y Alexandar Popov, leyenda viva. Sí que me perdí a Rafa Nadal -niño bonito de TVE, aspiración imposible del resto- y hoy tuve que renunciar a Lebron James porque ya no daba abasto.
Entre medias mi relación con la realeza española empieza a tomar tintes demasiado amistosos: se fueron Letizia y Felipe y me faltó tiempo para tener que seguir a la Reina Sofía (impagable momento de un compañero, micrófono en mano: "¿Cómo la llamo? ¿Reina? ¿Señora?"). Cuando atina a verme a metro y medio de su cara, creo que el abuelo Samaranch ya me hace un gesto de complicidad extraña, aunque quizás sea producto de mi imaginación y de sus leves temblores faciales.
Mientras tanto, he reanudado mi afición a los estudios sociológicos patilleros. La conclusión es clarividente: los Juegos están muy bien organizados y los chinos son muy incomprensibles. Suena triste pero tampoco se puede esperar mucho de las hordas de juntaletras que se las dan de periodistas curtidos en mil batallas de todo el mundo y se abalanzan sobre la primera bandeja de jamón que sale de la cocina de la Casa de España.
Les pongo en situación: "Sí, sí, Pekín me encanta. Está muy bien montado. Lo de Atenas fue un caos, como Atlanta. Todo es cojonudamente barato. He comprado kilos de camisetas y anoraks en el mercado ese de baratijas. Los chinos son la ostia, pero no hablan nada de inglés, sólo chino y no se entiende nada. ¿Tú vives aquí, no? ¿Y cómo lo llevas? Esto debe ser raro de cojones... Chaval (al camarero chino que pasa por ahí), trae más jamón y una cañita". Cara de perplejidad del joven hijo de Mao. "Ves, lo que te decía: que quiero guan bíar y guan jamón. Díselo en chino tu que sabes".
Esto de la "Casa de España" es un sitio curioso: supuestamente se trata de eso, del lugar de reunión de la delegación española en Pekín, habilitado especialmente para los Juegos Olímpicos. Un lugar donde alternar -bonito verbo- con presuntos compatriotas y que a la práctica se ha convertido en un refugio gastronómico al que todo el mundo intenta hincar el diente, periodistas y
cualquier espabilado que pase por allí. Hoy que contado al menos un centenar de polos rojos con la banderita española que no eran atletas, ni periodistas ni diplomáticos y que no se iban de allí ni con agua caliente. La comida de los hijos de Mao es complicada, vale, y el shock cultural resulta fuerte, de acuerdo, pero por favor, llevan ustedes menos de dos semanas en China. "Ya, chaval, pero es que como en España no se vive ni se come en ningún lado". He ido a mirar por las esquinas, pero no he encontrado todavía la pandereta y la zambomba. Tampoco descarto que aparezca Manolo Escobar. Quedan sólo cuatro días. Tengo sueño.

Aún has tenido suerte y no te han dicho: Becario, hazme una pajilla mientras me como un bocata de calamares. ¡EJCALERA!
Bé ning, disfruta del que fas. Saps alló de "Quita las sábanas que ya han aparecido los fantasmas". A una certa edad aixo d'apendre idiomes es complitat....Tranquil, que encara no ho has vist tot ... ara agafaran vacances per que estan molt estressats ....
No més queden tres dies de Jocs i molts dies a Xina, o no ?.
Ara, sempre millor una cervesa que no pas una Cola ....
Anims que ja queda poc !!!